miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡A perro flaco todo son pulgas!

Lo que está pasando en nuestros talleres ya lo sabemos,porque lo estamos viviendo día a día. 
Pero¿qué va ha pasar a corto plazo? Los que ya me conocen, saben que no me gusta especular con el futuro, es demasiado peligroso y alguien, alguna vez, te puede pedir cuentas.

No obstante y debido a la insistencia de bastantes amigos propietarios de talleres, y para corresponder a su confianza, voy a intentar hacer un análisis de lo que en un futuro inmediato, creo que puede acontecer en nuestros talleres, si no es que ya está pasando.

Vivimos de nuestros clientes; y nuestros clientes hoy:
a) Un 20% están en el paro.
b) Un 13% aproximadamente tienen unos ingresos de menos de 1.000 euros/mes.
c) Les han subido la hipoteca o en la próxima revisión se la van a subir.
d) Han pasado de consumir “marcas blancas” a consumir menos cantidad de “marcas blancas”. Traducido, baja el consumo, tanto en importe medio de la compra, como de las cantidades compradas.
e) Los nuevos contratos se hacen por 800 euros/netos mensuales (ya quisieran muchos ser mileuristas).
f) Los hijos no se marchan de casa porque no pueden; y muchos de los que lo hicieron, o vuelven o hay que ayudarlos a
llegar a fi n de mes.
g) Los jóvenes viven en una precariedad “de narices”, por no decir algo más fuerte.
h) La tendencia de los tipos de interés es al alza.
i) La renta familiar disponible está en sus cotas más bajas.
j) El ahorro crece. O sea ¡qué no corre el dinero!
Bueno, paro ya porque me está entrando un cabreo de narices. En serio, lo veo muy mal y encima los que tendrían que
estar por la labor, están pensando en…, no sé. Ya no oigo hablar de “brotes verdes” ¿se acuerdan?
Por si fuera poco, las administraciones, todas y de toda índole (industria, medio-ambiente, ayuntamiento, consumo, etc.) parecen ponerse de acuerdo para hacernos la vida un poco más “llevadera”. Ya no sabemos si es una medida de lucha contra el paro, para que los talleres “fichen” solo a una persona para ocuparse de estos temas, o a los que quedamos, hay que seguir apretándoles para recaudar. De seguir a este paso quizás si que será cierto que van a quedar “dos y el cabo”.
Y van más. Como el tema está como está, cada vez hay más personas que complementan la prestación por desempleo con pequeños trabajos de mecánica y mantenimiento, en el garaje de su casa y a falta de garaje, hasta se atreven a hacerlo en la vía pública, con total impunidad.
La laxitud en la vigilancia, por parte de la autoridad competente, de estas actividades contrasta con la que se ejerce a los talleres.
Hay permisividad y falta de criterio. ¿No se dan cuenta de los daños medioambientales que se están causando, por ejemplo, por verter al alcantarillado o a la acequia más próxima aceite usado del motor? ¿Dónde se piensan que tiran las baterías usadas?
Eso si, a nosotros que llevamos media vida cargando y reparando fugas de gases refrigerantes fl uorados, nos obligan a realizar un curso de 40 horas para poder tener una acreditación profesional para poderlos manipular, so pena de sanción.
Como todo el mundo anda apurado, los precios se están ajustando y con ello los márgenes comerciales, con el consiguiente riesgo de entrar en beneficios decrecientes; o lo que es lo mismo: caer en el autoengaño. La “pelota” se hace muy grande de forma muy rápida. ¡Ojo! ¡Aviso a algunos distribuidores! ¿Señores, cómo pretenden fidelizar al cliente taller, si le están ofreciendo el mismo descuento que al particular? A las personas que en estos momentos, por las circunstancias que sea, les están haciendo la competencia a los talleres de forma desleal no se les puede ni debe vender con los mismos descuentos. ¿Se imaginan que voy yo, como particular, compro al distribuidor con descuento
y voy al taller para que me lo monte? A más de uno le va a pasar factura, como coloquialmente se suele decir.
¿Y qué pasa con el recambio ecológico (que queda mejor que decir, que viene del desguace) que trae el cliente para que se lo montemos?
Difícil, ¿verdad? ¿Qué creé usted que podemos hacer entonces?
¿Qué hacer? ¡He aquí la cuestión!
a) Decida qué tipo de cliente quiere tener (principalmente). Ya sabe que no todos son iguales. Si al fi nal las cosas van maldadas, siempre está a tiempo de cogerlos todos.
b) Realice un ajuste de costes, acorde con la facturación y el margen comercial que desea obtener, al igual que en el caso anterior, siempre hay vuelta atrás.
c) Actúe con agilidad, no tome más adelante la decisión que usted ya sabe que tenía que haber tomado ayer. ¡El tiempo sigue siendo oro!
d) Cuantifique y evalúe el impacto económico y de imagen del taller, con las nuevas situaciones con las que nos encontramos.
Por ejemplo ¿monto o no monto piezas aportadas por los clientes? En caso afirmativo ¿cómo voy a gestionarlo?, ¿cuántos clientes vienen al mes para pedir este tipo de servicio? ¿Son del tipo de cliente que me interesa, o del que no me interesa?
Hay que medir y evaluar, antes de decidir.
e) Mantenga la empresa llamada “taller” siempre al día en las obligaciones legales, aunque ello represente un enorme sacrificio. ¡Duerma tranquilo!
f) Denuncie cualquier actividad ilegal que perjudique sus intereses, ya sea directamente, o a través de las asociaciones
gremiales pertinentes. Es su forma de vida la que está en peligro.
g) Ajustar los márgenes. Si no queda más remedio, vale, pero haciendo bien los números, no nos vayamos a pillar los dedos.
Recuerde que podemos ajustar los márgenes, no solo linealmente, sino ¡también por servicios!
h) Hable con su equipo y hágales participes de la situación. Pídales su colaboración, se trata de salir adelante en una situación extremadamente difícil y no valen medias tintas. Todos tenemos que arrimar el hombro.
i) Replanté los métodos y procedimientos de trabajo. Intente ser más eficiente y que el resto del equipo también lo sea.
j) Elabore un plan de gestión de cobros. ¿Cómo quiero cobrar? ¿Cómo puedo cobrar? ¿Qué tengo que hacer para no tener pendientes de cobro? ¿Voy a aceptar fi nanciar reparaciones? ¿Hasta qué importe? En definitiva, tenga claro lo que le conviene y no improvise. Ahora más que nunca, puede salirle muy caro.
k) ¡Venda! ¿Cuánto tiempo hace que no sale a la calle a vender? Lleve a cabo acciones comerciales (ofertas, promociones, descuentos, etc.) demuestre que está vivo.
l) Tome decisiones. Lo importante es no perpetuarse en el error.
m) Intercambie información con otros profesionales de su zona y si es posible y rentable, cooperen.
n) Decida quién o quiénes quiere que sean sus colaboradores estratégicos. En los talleres saber con quién puedes contar es importante para poder pedir apoyo y/o preparar campañas conjuntamente. El mejor negocio es aquel que beneficia a ambas partes.
ñ) Olvídese de grandes resultados (margen comercial), lo importante es mantener el volumen de las entradas de coches en el taller.
Hay dos grandes estrategias posibles, desde mi punto de vista, en estos momentos. La primera, apostar fuerte por campañas promocionales que cubran el espectro más amplio posible de clientela de nuestro taller y “machacar” periódicamente la zona de influencia del taller. La segunda, más conservadora y menos arriesgada, atrincherarse. Consiste básicamente en ser fuerte en aquello que hacemos bien y somos competitivos, de tal forma que a la competencia les cueste más llevarse a nuestros clientes.
Diciembre 2010 publicado en "el Periódico del taller" 

domingo, 4 de julio de 2010

No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor comprador que el que no ve más allá de sus narices.
No entiendo como, aún a día de hoy, hay profesionales que insisten permanentemente en el auto-engaño, o lo que seria peor, en no saber evaluar las distintas opciones que van a determinar la decisión de compra correcta, indispensable para la eficiente gestión de su negocio y por consiguiente de su rentabilidad.
En todos los sectores el precio sigue siendo uno de los principales factores de decisión de compra, pero ¿debe evaluarse, antes de la compra, sólo este factor?.
Pongamos por ejemplo que un componente tiene un precio de tarifa de 32€. ¿Qué opción sale más económica, uno con el 40% + el 5% + el 3% de descuento o el otro con el 6% + el 12% + el 40%? Pongamos por caso que una opción es con financiación de las compras a 30 días y el otro a 60 días, ¿sigue interesando más uno que otro?, vayamos sumando. Imagínese además que uno le ofrece garantía comercial adicional a partir de un consumo mensual de 4.000€ hasta un máximo de 150€, dentro del mismo mes y la otra opción no. ¿Qué, lo va viendo?, sigamos que hay más. Uno le ofrece formación continua gratuita, el otro pagando. ¿Lo va sumando? Uno le ofrece suscripciones a información técnica u otros sistemas de consulta, pongamos por ejemplo telefónica u on-line, otros ni siquiera la ofrecen a sus clientes. Unos disponen de personal para la recogida de pedidos, otros auténticos profesionales del recambio que le asesoran. Otros incluso, complementan la competencia directa con los talleres con la venta de recambios. La lista podría ser interminable.
Los procesos de compra suelen ser más viscerales que racionales y esto pasa factura.
Tenemos que tener claro qué aporta valor a nuestra actividad, ser más profesionales en la gestión de compras y analizar lo que más nos conviene en cada caso. No digo que el precio no sea importante, que lo es, digo que no solo tenemos que fijarnos en éste y tener claro nuestros objetivos no solo a corto plazo, si no también a medio plazo.
En estos momentos, es más necesario que nunca una correcta gestión de compras, más racional, objetiva y profesional. Es hora de decidir estratégicamente a nuestros aliados, aquellos que están con nosotros, no solo aportando valor a nuestra cadena de servicios, si no también apoyo profesional.
El taller, hoy en día, tiene una amplia oferta de empresas de distribución donde escoger, quizás todas puedan ofrecer lo mismo, pero no de la misma forma.
Una cosa es el producto, otra muy distinta es el servicio.
No sabemos aprovechar el potencial actual de servicios que la distribución pone a disposición del taller. Una gestión profesional de compras debería implementar la tarifa de precios y condiciones de venta, con los servicios que nos da el distribuidor.
El procedimiento no es complejo:

1.Solicite la información pertinente, eso si, haga una lista previa con todos aquellos aspectos que usted está convencido puedan aportar valor a su taller (descuentos, rapidez, gama, marcas, formación, financiación, asesoramiento, información, etc.) y una vez hecho esto solicite la misma información a sus proveedores.

2.Ordene la información recibida. No admita la información que no contemple lo que usted a solicitado, por eso la pidió, ¿No?.
Si contiene alguna información que no ha solicitado, téngala en consideración por si pudiera ser de su interés.

3.Analice y evalúe las distintas opciones presentadas, de forma objetiva y recordando en todo momento cual es su objetivo.

4.Pregunte, en cualquier caso que tenga dudas. La finalidad es tomar la mejor decisión.



5.Negocie todos y cada uno de aquellos aspectos que crea conveniente.



6.Adopte la decisión. Si el resultado final del proceso puede reflejarse por escrito, mejor para todos.

Como se suele decir hay que negociar como enemigos y cumplir como amigos, no como suele hacerse, que se negocia como amigos y luego incumplimos como enemigos.
Estamos en un momento en el que la cooperación, fundamentada en la compromiso mutuo, va a ser más provechosa que la confrontación.

Como decía el antiguo eslogan publicitario “busque, compare y si encuentra algo mejor ¡comprelo!

Por Moisés Bargués El Periódico del Taller

martes, 2 de febrero de 2010

Fotos de los cursos realizados en distintas ciudades para la red de Talleres SPG 2009

Link al album

Link al ALBUM DE LOS CURSOS SPG 2009

Nuevas ideas. Nuevos retos.

Tomando como excusa el lema de este nuevo congreso de SERCA, creo necesario profundizar más en los conceptos expresados en el mismo que en las propias palabras, que como todos sabemos, de tanto oírlas e incluso decirlas nosotros mismos de forma inconsciente, pierden su significado real.

¿Qué es una nueva idea?

Una nueva idea es algo así como un nuevo producto para las empresas. Puede ser que esa idea sea totalmente nueva y original. Puede que sea otro quién la haya copiado y la este aplicando en nuestro mercado. Puede incluso que esa idea, aplicada con éxito por la competencia la pueda adaptar nuestra empresa para ser más competitiva, si carecía de ella.

¿Dejan por ello de ser ideas? No, una idea es un concepto abstracto hasta que no la desarrollamos, analizamos, evaluamos y sobretodo la ponemos en práctica.

¡Bienvenidas sean las ideas vengan de donde vengan!

Todos tenemos infinidad de ideas cada día, la diferencia (competitiva) está en aquellos que logran ponerlas en práctica con éxito o aprenden de los errores hasta alcanzarlo.

No hace falta ser una persona altamente cualificada para tener ideas, pero si que hay que ser extremadamente metódico y perseverante para que estas se pongan en marcha con garantías de éxito.

En nuestro sector, los talleres generan constantemente ideas que han logrado poner en práctica: recoger y entregar los vehículos a domicilio para satisfacer una necesidad de un determinado grupo de clientes, cómo ganar espacio y tiempo en el taller utilizando los elevadores como aparcamiento suplementario, redistribuir los espacios del taller para obtener mayor eficiencia en los procesos productivos, diseñar promociones que han servido para captar nuevos clientes, etc. ¿No son todo esto ideas?

Las ideas surgen de la mirada crítica sobre los pequeños detalles y situaciones a los que a diario nos enfrentamos los profesionales, pero para ello es necesario ver, analizar y evaluar periódicamente, como una parte mas de nuestro trabajo.

Las ideas también pueden fomentarse. Muchas empresas piden a sus empleados que aporten ideas sobre cualquier aspecto del ámbito laboral que pueda suponer una mejora.

Los resultados ahí están, se ahorran costes, desciende la siniestralidad laboral, se mejora el diseño de un embalaje que evita roturas del producto, etc.

Las ideas también pueden fomentarse como sucede con cualquier otra disciplina.

¿Nuevos retos? Bajo mi punto de vista no existen nuevos retos, a no ser que uno mismo se los imponga, lo que existen son nuevas realidades a las que el taller multimarca quizás, deberá dar respuestas diferentes a las que ha dado hasta ahora.

Generalmente, al hablar de retos, se anteponen los aspectos emocionales sobre los racionales que son los deberían regir las decisiones en la empresa, y los primeros que son los que predominan, no suelen aportar las mejores soluciones.

Las nuevas realidades son por tanto las que tenemos que identificar si queremos obtener una ventaja competitiva sobre los competidores.

¿Es usted capaz de describir las nuevas realidades? Las nuevas realidades, si que deberíamos saber describirlas porqué ya están aquí, podemos verlas, sentirlas, el futuro todavía no porqué este es cambiante y complejo y los esfuerzos dedicados a vaticinar este futuro es mejor que lo dediquemos a optimizar el presente.

El taller multimarca deberá elegir entre vivir permanentemente en el “caos” o adoptar de una vez por todas, una organización acorde con una finalidad, unos objetivos y un mercado concretos.

Podremos sobrevivir, desde luego, pero se trata de elegir nuestras propias estrategias y tomar las decisiones acertadas, que nadie “conduzca” por nosotros nuestros talleres. Nosotros debemos decidir hacia donde vamos, a que velocidad y que compañeros de viaje queremos.

¿Retos? No, gracias. Debemos aprender a gestionar nuestras realidades ya que de ellas surgirán las nuevas oportunidades.

Moisés Bargués publicador en el Periódico del Taller.


martes, 1 de diciembre de 2009

La organización de la producción en el taller.

En primer lugar, pediros disculpas por no “alimentar” este cuaderno durante tanto tiempo.
Ahora, una vez finalizados los cursos que realizo anualmente para la red de talleres SPG y aprovechando la temática impartida, os hago un pequeño resumen a continuación:


La organización de la producción en el taller, ha sido la temática escogida por los propios talleres integrantes de la red SPG, para los cursos de gestión empresarial de este año 2009 que acaba de concluir.
Hablar de la organización en el taller, nunca está de más, todos los profesionales del sector lo saben por experiencia. Hablar de organizar la producción en el taller, conceptualmente era un tema más complejo.
El principal objetivo del curso ha sido el proporcionar métodos y procedimientos de trabajo similares a los de la industria, adaptados a la realidad del taller, para incrementar su productividad.
Organizar, significa “establecer o reformar algo para lograr un fin coordinando las personas y los medios adecuados”.
Los elementos básicos de la organización, que el responsable de taller deberá conocer son: los materiales, los humanos y los económicos.
Frecuentemente solemos cometer el error de aplicar el concepto de organización de la producción, a la actividad del mantenimiento y reparación en si mismos, cuando en realidad en nuestro sector dicho concepto abarca todas las actividades del taller: recepción, diagnostico, ejecución de los trabajos concertados, aprovisionamiento y coordinación con proveedores “estratégicos”, administración y entregas, entre los más destacados.
Cabe recordar que nuestro sector se caracteriza por la prestación de un servicio de mano de obra (más o menos cualificado y tecnificado, en función de la especialidad del taller) con aportación de materiales y que las responsabilidades de la gerencia del taller son las de planificar los trabajos, organizarlos y controlarlos.
Los efectos de una organización deficiente en el taller son devastadores: perdidas de tiempo innecesarias, duplicidad de tareas u omisión de alguna de ellas, exceso de “tiempos muertos” , incremento de los errores, dificultades para establecer dónde y cómo se ha producido un mal funcionamiento en alguna de las actividades del taller y por lo tanto poder corregirlas, falta de cooperación y trabajo en equipo, etc.
Se ha hecho especial énfasis en la gestión del tiempo como recurso inherente a la organización y al poco valor que se le da en el taller.
A dicho factor, básico en la producción y la productividad en el taller, no se le da la importancia que merece, quizás como decía un propietario, “porqué al final, la falta de organización la acabamos supliendo con más horas de trabajo”. He aquí un ejemplo de sinceridad y de realismo.
En definitiva, el término devastador tiene que ver a corto plazo con los resultados económicos del taller (pérdidas o beneficios) y a medio – largo plazo, con la propia superveniencia del mismo.
En la línea de ofrecer respuestas al tema propuesto, se han analizado las áreas donde el responsable del taller puede actuar para mejorar sus resultados, algunas tangibles y otras intangibles, pero todos ellas con una influencia en los resultados económicos del taller.
Entre algunas de las áreas donde se pueden aplicar las propuestas organizativas tratadas en el curso se encuentran:

  • La concertación de las citas. Los clientes (programas de gestión)
  • La programación de los trabajos.
  • La realización de los trabajos
  • La programación de las compras
  • Los trabajos administrativos de la oficina
  • La entrega de los vehículos
  • El orden en la oficina y el taller
  • Las personas
  • Las maquinas y herramientas
  • Colaboradores externos
  • Almacén de materiales
  • Recepción


¿En qué momentos podemos actuar sobre la organización de nuestras actividades?
Aquí van algunos ejemplos.

  1. Antes de efectuar los trabajos
    Intente concretar o distribuir la entrada de vehículos a lo largo de la jornada según sus necesidades.
    Recopile la información necesaria sobre el vehículo antes de realizar el pedido.
    Concrete los pedidos.
    Distribuya el trabajo según: Tipo de intervención, Profesional, Tiempo, Útiles necesarios, Numero de movimiento, Prioridad y disponibilidad
    Utilice programas de gestión del taller, cumplimentando y actualizando la información.
    Disponga de un sistema de clasificación / archivo de trabajos pendientes, en curso y realizados.
  2. Durante la realización de los trabajos
    Anote en la orden de trabajo todas las intervenciones y materiales utilizados (todos).
    Antes de mover un vehículo piense si es necesario, para cuanto tiempo y donde lo va a ubicar.
    En el caso de tener que utilizar diferentes espacios y maquinaria, estudie la secuencia más corta.
    Tenga un pequeño stock de aquellos materiales o componentes de mayor rotación.
    Si no va a cumplir con un plazo de entrega, llame al cliente.
    No haga perder tiempo al cliente ni a usted mismo.
  3. Después de la realización de los trabajos
    Orden de trabajo cumplimenta y revisada
    Vehículo terminado, vehículo facturado
    Limpieza y orden de espacios y herramientas
    Actualización de la ficha de cliente
    El responsable del taller debe dar el visto bueno final a todos los trabajos realizados.

En el caso de existir: Criterios de calidad, promociones, atenciones especiales, entregas especiales de vehículos etc., estos requerirán de una organización “Ad hoc”
Mejorando la organización del taller contribuimos a incrementar su rentabilidad.


Moisés Bargués diciembre 2009

martes, 20 de enero de 2009

CALIDAD DE SERVICIO Y ATENCIÓN AL CLIENTE, NUEVO RETO PARA ESTE 2009 PARA EL TALLER MULTIMARCA EN LA RED SPG

Durante el pasado año 2008, que acaba de finalizar, hemos desarrollado para la red de
talleres SPG la acción formativa “calidad de servicio y atención al cliente en el taller
multimarca”, dentro del programa anual de formación empresarial de los talleres.
Aunque el título y la temática nos son familiares, a petición del responsable de la red, se ha querido plantear la misma de forma ilustrativa, para una más rápida y eficiente implantación.
Se ha realizado, como material didáctico del curso, un reportaje fotográfico y filmaciones donde se reflejan y ponen de manifiesto los diferentes aspectos que configuran la calidad de servicio en el taller, así como la atención al cliente.
Dicho reportaje se realizó en un taller de la red, al cual quiero agradecer particularmente su
colaboración y las facilidades prestadas en la realización del mismo.
El punto de partida fue tener que definir exactamente con qué parámetros de calidad tenían que trabajar los talleres de la red (definir “el” modelo) y a partir de aquí intentar convencerlos, de que dicho modelo era el adecuado para ellos, en el momento y entorno
actuales.
Los parámetros de calidad, se han fijado teniendo en cuenta tanto las opiniones realizadas a los usuarios/clientes del taller (tanto multimarca como concesionario) como sus percepciones.
Definido el modelo a seguir, se elaboró un guión con las diferentes situaciones y momentos que se querían reflejar y potenciar de forma inequívoca. Después de más de 200 fotografías y
8 filmaciones se depuraron y ordenaron de forma secuencial para ilustrar, desde el momento en que entra un cliente al taller, hasta que este sale del mismo después de haber efectuado un servicio a su vehículo. Asimismo se tuvieron en cuenta aspectos generales como la imagen
exterior, la identificación interna del taller, sala de espera, lavabos, etc.
Se han puesto de manifiesto los puntos críticos que configuran la calidad de servicio, paso a paso.
El material didáctico en si, no deja de ser un manual de procedimientos de fácil comprensión e implantación para los talleres de la red.
También se ha incluido un apartado de cómo tratar las quejas y reclamaciones de los clientes, ya que entendimos que estas forman parte del proceso de atención al cliente y también a la calidad de servicio con la que deben trabajar los talleres.
La receptividad y me atrevería a decir que incluso la complicidad con los talleres participantes, durante la ejecución de las sesiones formativas, fue total.
La identificación con las diferentes situaciones planteadas durante el curso se
puso constantemente de manifiesto, aunque lógicamente siempre había algún pero.
Como muy bien supondrán, conseguir que una red de más de 100 talleres con características totalmente distintas en cuanto a sus especialidades, tamaño y dimensiones, política de empresa, perfiles de clientes, ubicación geográfica, etc. estén de acuerdo y coincidan en los parámetros de la calidad del servicio y la atención al cliente que deben desarrollar, es una ardua tarea aunque teniendo en cuenta la experiencia de los diferentes cursos, no imposible.
Como principales obstáculos a la implantación del modelo de calidad de servicio
presentado, destacaríamos los siguientes teniendo en cuenta los determinantes indicados en el párrafo anterior.
Principales obstáculos para la implantación de un sistema de calidad de servicio y atención al cliente, detectados en los cursos realizados a los talleres de la red.
  • No tener definida la calidad del servicio que se quiere/debe prestar y por lo tanto sus objetivos.
  • No conocer con exactitud, que actuaciones son “valoradas” de forma cuantitativa y cualitativa, por los clientes.
  • Dificultades para saber por dónde empezar su implantación.
  • Suspicacias acerca de los costes en que se puede incurrir y su amortización.
  • Dificultades para su aplicación y mantenimiento por parte de todos los colaboradores.
  • La mentalidad “cortoplacista” en esta temática. “Quiero resultados y los quiero ya”
  • La percepción de que hace falta mucho “gasto” para llevarlo a cabo.
Después de la realización de ejercicios y casos prácticos, tanto individualmente por parte de cada taller y de forma grupal, una de las principales conclusiones que se pueden destacar es que la principal barrera para la implantación de los contenidos desarrollados en los diferentes grupos, son las ideas preconcebidas y sobretodo las “barreras mentales”.
Frente a la pregunta planteada de ¿Qué cree usted necesario para implantar en su taller un sistema de calidad de servicio y atención al cliente? en un 86% de los casos los requerimientos solo dependían de la voluntad de los responsables del taller para su implantación y solo un 14% requerían de una inversión económica.
No son de extrañar dichos datos, teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de los talleres de la red ya poseen una estructura de taller lo suficientemente competitiva y preparada para llevarla a cabo sin necesidad de elevados costes.
No bajen la guardia, es en estos momentos de aparente amenaza donde suelen presentarse, si se saben aprovechar, las oportunidades que sin duda tienen que dar sus frutos en el futuro inmediato y no lo duden, la calidad de servicio va a ser una de ellas.
¿Está usted dispuesto a invertir en el futuro de su taller?

Blog personal del profesor y experto en:



Gestión de talleres de vehiculos multimarca.
Entrenamiento de equipos comerciales.
Gestión del tiempo.
Atención a clientes.
Marketing y ventas.
Cursos de diferentes especialidades a medida de las empresas.
Coaching para directivos y equipos comerciales.